Esta claro que a los chilenos les encanta verse reflejados en las pantallas, ya sean comerciales, televisión, cine, radio, etc. Ese plus que les da el hecho de poder decir entre carcajadas:” jajaja, eso también me pasa a mi” los motiva a premiar este estilo dándole sus mejores recomendaciones o comentándolas a viva voz en cada reunión que se de.
Ese efecto causo hace unos años la película chilena “el chacotero sentimental” que surgió en base a la temática social capturada por el programa radial presentado por el conocido locutor “el Rumpy”. Presentando tres impactantes historias que danzaban entre el humor y el drama, capturando a las personas de una manera tal que hasta el día de hoy es recordada y emulada. He ahí el problema, fue tanto el impacto mediático y social que todas las personas inmersas en el mundo de las comunicaciones, en especial en cine criollo, confiaron a ciegas en la formula del “insight ± modismos ± garabatos = ÉXITO”. Perfecto, no negaremos que el primer año y parte del segundo luego del Chacotero las películas similares eran bien recibidas por las personas, aun continuaban las risas y los buenos comentarios, pero con el paso del tiempo la formula perfecta se comenzó a atrofiar, ya no causaban tanto furor como antes, el éxito ya no era el mismo, las criticas comenzaban a ser cada vez más severas. Por ese motivo, comenzamos a ver películas de similares características con el paso del tiempo, como por ejemplo “el Rey de los hueones”, dirigida por Boris Quercia. Llegando a la sima en el año 2007, con la aparición de la segunda patita de el “Chacotero Sentimental”, titulada “Radio Corazón”, la que siguió la misma formula que antes les presente. Cualquiera pudiera pensar que debería ser un éxito, al igual que su predecesor, pero el gran problema fue que ya habían pasado años desde el éxito causado por el Rumpi. El resultado, un desastre, las personas comparaban las dos cintas dándose cuenta de la baja calidad de la nueva versión, titulándola de “fome, reiterativa, mamona, etc.”
Ahora llevemos esto a un plano publicitario; ¿qué es mejor?, colgarse del éxito de una gran campaña para crear otras de similares características pensando que tal vez cause el mismo revuelo que causo ella, o innovar en la materia, atreverse a el cambio y traer cosas interesantes que causen impacto por lo moderno y actual, y no por ser una copia más de alguna exitosa campaña ya vista.
Piensen en que es lo que sienten cuando ven una campaña similar o en algunos casos igual, a otra con otra marca. Personalmente a mi me disgusta. En especial cuando existen marcas que traspasan las fronteras y se venden no en solo un país, como es el caso de “Ace”, cuyo vocero en la República Argentina es el cantante Axel, mientras que su contraparte en Chile es el cantante y conductor Luís Jara. No hay que ser un gran observador para darse cuenta que ambos comerciales son exactamente iguales, solo con una variación en la canción que envuelve al contexto del comercial. Acaso es una exigencia seguir las pautas que nos marcan otros países. Señores, atrevámonos a cambiar las cosas, a dar mayor variedad al espectador publicitario. Nuestra labor en la actualidad, como publicistas que somos en poner todas nuestras cartas para evitar el cansancio publicitario al que en este momento están expuestas las personas.

